REAS Aragón se ha adherido a la Huelga Feminista que se celebrará el próximo 8 de marzo, una adhesión que se da junto a Mercado Social de Aragón, Coop57 Aragón y REAS Red de Redes y que se ha manifestado en la producción de varios textos de apoyo a este paro.

HUELGA, SORORIDAD Y FEMINISMO

El 8 de marzo queremos pararlo todo. En las tres capitales de provincia y en cada cabecera de comarca, en la última casa del pueblo más remoto e, incluso, en aquellos lugares lejanos a donde han ido a parar tantas aragonesas desperdigadas por el mapa.

Vamos a pararlo todo parando todas. Sin diferenciar nuestra edad o procedencia, nuestras habilidades o identidad, nuestros estudios o nuestra posición en la sociedad. Cada mujer tiene su lugar y es necesario que lo ocupe en estos días y en adelante para demostrar lo que venimos avisando desde hace años: Si nosotras paramos, paramos el mundo.

Un recio hilo nos une a las reivindicaciones históricas de las mujeres, a los anteriores 8M tomando calles, a las que fueron quemadas por brujas, locas o molestas, a las que lucharon por adquirir derechos sociales, a las que todavía hoy luchan por equiparar a las personas sin considerar su sexo.

Un sólido vínculo nos une a nuestras hermanas sin importar fronteras nacionales, económicas o culturales. Quienes han sido y son oprimidas, silenciadas, mutiladas, asesinadas, nos tienen a su lado, doloridas y sacudidas por la rabia, y principalmente por ellas pararemos todo el 8 de marzo. Llamamos a esto sororidad. 

También llamamos sororidad al amor, respeto y reconocimiento que nos liga a nuestras madres y hermanas, a nuestras vecinas y amigas, a toda mujer que, por el simple hecho de serlo, sufre las consecuencias de una sociedad construida por hombres, en provecho de hombres y defendida por hombres para perpetuar sus privilegios. En sororidad, pararemos el 8 de marzo.

Nos convocamos todas, las unas a las otras, para detener la inercia de una sociedad que sobre nuestras espaldas y manos apoya las cargas invisibles que la sustentan como es: desigual y tirana, racista y censora, fracturada y violenta. Nos convocamos a pararlo todo para visibilizar, desplazar y repartir esas cargas reproductivas y de cuidados. Y para comenzar a establecer unas bases en que las mujeres desplieguen nuevas opciones para la vida.

Pararemos el 8 de marzo, lo pararemos todo, extendiendo el concepto de huelga laboral a todos los ámbitos en los que las mujeres vivimos amenazadas, en los que la vida individual y social está, por tanto, en peligro:

– Pararemos en el lugar de trabajo por ser espacios de una discriminación que aprovechan el patriarcado y el capital mano a mano. Porque reivindicamos igualdad, conciliación, reconocimiento y justicia como condiciones innegociables desde ahora, para todas y en adelante.

– Pararemos en las aulas, en las que aún se viven situaciones de amenaza y segregación. Y aprovechamos para defender de nuevo una educación pública, laica, feminista y de calidad.

– Pararemos de cuidar porque decimos basta y gritamos que somos dueñas de nuestros cuerpos, deseos y tiempos. Para concienciar y distribuir, para mostrar y denunciar, para interrumpir un orden que hiere y mata con la complicidad del modelo social y económico masculino.

– Paramos de consumir porque el sistema económico, encarnado en el consumismo, está cimentado en la explotación de los débiles. Y detener el consumo frenético para sustituirlo por opciones responsables es atacar el centro de la injusticia.

Hemos planteado la huelga como un proceso en el cual nada nuevo empieza el 8M. Es posible que tampoco nada termine definitivamente en esta fecha. Pararemos ese día, seguiremos en pie al día siguiente, mantendremos vivos nuestros vínculos frente a lo que tenga que venir, nos defenderemos las unas a las otras de la reacción de un patriarcado que tienen razones para sentirse amenazado. Y no detendremos el impulso ni desviaremos la atención hasta alcanzar lo que nos proponemos.

Desde la economía solidaria nos hemos adherido en bloque, en cada empresa, y cada una de nosotras a este paro general. A veces por diferentes caminos o desde diferentes ideas y en otras ocasiones codo con codo, nuestros valores coinciden calcados con las economías feministas, nuestro objetivos son comunes, nuestra lucha está a la par.

Si eres hombre y quieres (por justicia, por respeto, por dignidad) ponerte a nuestro lado, tú también estás llamado a la huelga en todos sus frentes. Además, es un día en el que puedes ocuparte de facilitar lo laboral, lo reproductivo, lo doméstico o familiares para que tus compañeras ocupen la primera línea de la huelga.

El 8 de marzo lo paramos todo. Paramos nuestra precariedad y pobreza, las tutelas patriarcales, los micromachismos y las grandes violencias que, públicamente y en privado, aún soportamos incluso tras las repetidas denuncias que venimos haciendo desde tiempos muy remotos, desde mucho antes de que apareciese nada llamado feminismo.

En Zaragoza, Huesca y Teruel, en cada barrio, en la casa aislada, en universidades y centros comerciales, estamos llamadas a decir claramente basta, a romper con las incoherencias que nos esclavizan y matan, a cogernos las manos y, hermanas, estrechar las redes que cambiarán el mundo, los vínculos de mujer a mujer que van a transformar lo que conocemos. Para ponernos en marcha, el 8 de marzo lo paramos todo.

Además, el apoyo a la huelga se ha visibilizado en los medios de comunicación a través de un artículo escrito por el Área de Cuidados y Economía Feminista de REAS ARAGÓN, MESCOOP y COOP57 en el Periódico de Aragón, y a nivel estatal REAS Red de Redes ha publicado este artículo para adherirse a la huelga e invitar a sus entidades a secundarla y contribuir a su difusión.